Wheel the World y el sueño del Camino Inca, Machu Picchu

La semana pasada recibí una noticia por parte de autoridades turísticas de Perú que me sorprendió completamente: nunca una persona en silla de ruedas ha realizado el famoso Camino Inca. Esta es la ruta de senderismo más importante del mundo, la cual es realizada por quinientas personas por día, y que además, es la manera más espectacular de llegar al Santuario Inca de Machu Picchu.

Wheel the World ha sido responsable de muchas primeras veces: Primer proyecto de turismo inclusivo en hacer que personas con discapacidad exploren la Sierra Norte de Oaxaca, México. La primera expedición con un usuario de silla de ruedas en completar la W de Torres del Paine en Patagonia. Primera expedición con 2 usuarios en silla de ruedas en hacer cumbre a 5.600 mts (Volcán Toco) en el Desierto de Atacama y primera expedición en completar el Wilderness Trail (85 kms) del Parque Nacional Eifel en Alemania. Pero mucho más importante que las primeras veces, es que hemos logrado abrir estas rutas para que cientas de otras personas las repitan, y nos hemos comprometido con el propósito de empoderar a las personas con discapacidad a que puedan explorar el mundo sin límites y encuentren su próxima aventura inclusiva en www.gowheeltheworld.com.

Wheel the World abriendo ruta en el desierto de Atacama

Wheel the World haciendo cumbre a 5.600 metros de altura en Volcán Toco

Han pasado alrededor de tres meses desde que comenzamos a planear nuestro próximo proyecto: Habilitar una experiencia WTW en la capital turística y cultural de Latinoamérica: Cusco y Machu Picchu en el maravilloso Perú. Un proyecto muy especial para Wheel the World, ya que buscamos consolidarnos como un emprendimiento global de turismo inclusivo y seguir demostrando que la discapacidad no debe ser un impedimento para que las personas disfruten de este mundo.

El diseño universal de experiencias de aventura requiere de muchas manos y talento y es grandioso ver como logramos hacer sinergia con empresas líderes de turismo, como PEAK DMC con quienes hemos trabajado coordinadamente para desarrollar el proyecto. Además involucrando a marcas reconocidas y que creen en nuestro propósito como Columbia, Misiones de Rengo, Casa Andina Hoteles y Jetsmart, Inca Rail, Hoteles San Agustín y Piuray Outdoor Center, a quienes realizaremos capacitaciones para volverse más inclusivos.

Septiembre 2001, mi primer viaje a Machu Picchu

Para mi es muy especial este proyecto y este viaje. A los 16 años tuve la oportunidad de visitar la ciudad de Cusco y sus alrededores en un viaje familiar que marcó mi vida. Era una de mis primeras salidas al extranjero, entendí lo maravilloso que es conocer un nuevo lugar. Recorrer sus rincones, conocer su gente, entender la historia, sentir olores y probar sus comidas. Si a todo esto le sumamos el hacerlo con gente que quieres ¡mejor aún! Me di cuenta que el tener experiencias de viaje es mucho más que pasarlo bien, es empatizar con gente y culturas distintas, es aprender, conocerse a sí mismo y vivir algo que te quedará por siempre. Este viaje fue de 5 días donde primero conocimos las distintas atracciones de Cusco y el Valle Sagrado, como Ollantaytambo, Písac y Sacsayhuamán. Obviamente el momento cúspide fue visitar Machu Picchu.

Recuerdo que tomamos el tren desde Cusco temprano en la mañana para poder estar todo el día en Machu Picchu pero ocurrió lo imprevisto. La línea del tren había sido interrumpida por una protesta, lo que nos hizo llegar muchísimo más tarde a destino, por lo cual sólo tuvimos una hora para recorrer este mágico lugar. Fue suficiente para darme cuenta del porqué es un lugar único en el planeta. Esa hora me bastó para sentir una energía que nunca antes había sentido. Me bastó para entender porqué millones de personas lo visitan año a año y porqué es considerada una de las maravillas del mundo. El percance del tren y tener poco tiempo para recorrer Machu Picchu no lo lamenté demasiado por dos razones. La primera es que entendí que son imprevistos que siempre tendrán los viajes y la segunda es que me propuse volver a ese lugar, pero de una forma mucho más especial que llegando en tren, realizando el Camino Inca y tener la recompensa de apreciar Machu Picchu desde las alturas, luego de un gran esfuerzo.

Pasaron unos años, llegué a mi mayoría de edad y vi mucho más factible mi sueño de llegar a Machu Picchu haciendo el Camino Inca. El plan era trabajar en meses de baja carga universitaria para poder financiar mi viaje. Pero pasó el percance más inesperado de mi vida: Un accidente automovilístico me dejó con una cuadriplejia y con la necesidad de utilizar una silla de ruedas para movilizarme. La historia de reinventarse y acomodarse al trauma de un accidente, a vivir con una discapacidad y a todo lo que implica da para millones de palabras por lo que lo dejaré para otra ocasión. Lo que me gustaría compartir en éste relato son las sensaciones de ver, por mucho tiempo, imposible ese sueño que tenía de hacer el Camino Inca, y reencontrarme con la oportunidad de hacerlo realidad.

Con el paso del tiempo asumí que aquel sueño en Perú era imposible, mi pensar era que al estar en silla de ruedas habían muchas actividades y muchos lugares que iban a estar restringidos para mi, lo que me causaba muchas veces sentimientos de pena y angustia. Pero de a poco uno va entendiendo que siempre existen alternativas. Para el caso de explorar lugares existen los equipamientos adaptados como sillas de ruedas todo terreno o bicicletas adaptadas, pero mucho más importante, existe la buena voluntad de gente sin discapacidad que disfruta con ayudarte y compartir de una experiencia increíble en conjunto. Este es uno de los grandes descubrimientos que hemos tenido en Wheel the World. Que las personas con discapacidad también podemos tener experiencias de aventura y que podemos explorar cualquier lugar del mundo con ayuda de equipamiento especializado y buenos amigos. Esto es lo que vamos a aplicar para hacer que muchas personas disfruten de Cusco y Machu Picchu en silla de ruedas.

Será una intensa semana, donde queremos identificar los hoteles más accesibles para quedarse en Cusco, buscar las formas más amigables para transportarse y ver cómo personas con discapacidad física pueden disfrutar de las atracciones turísticas del destino más importante de Latinoamérica. Además, capacitaremos a guías turísticos a cómo asistir a personas con discapacidad y dejaremos equipamiento adaptado profesional (sillas todo terreno, sillas de trekking, bicicletas adaptadas e incluso equipamiento de Kayak) para que todos puedan explorar el Imperio Inca sin límites.

Bicicleta Handbike que quedará en Cusco

La silla Joelette que utilizaremos para Camino Inca y Machu Picchu

Realizaremos reconocimientos de ruta en Cusco, Ollantaytambo, Moras Morai, Aguas Calientes, la laguna de Piuray y obviamente Machu Picchu, para poder crear una experiencia de viaje WTW que mezcle las atracciones culturales, culinarias y aventureras que el Valle Sagrado de los Incas puede ofrecer.

Los últimos meses han sido una tremenda aventura personal que hace pocos años no hubiera imaginado. Es muy satisfactorio ver cómo con trabajo en equipo podemos tocar tantas vidas de maneras tan especiales. Son muchos sentimientos los que vienen a mí cuando veo que alguien con alguna discapacidad está replicando una de nuestras aventuras con una gran sonrisa. Y bueno, es así como se viene una semana muy especial para mi, en la que cumpliré el sueño de recorrer nuevamente Cusco, el Camino Inca y Machu Picchu en silla de ruedas. Pero más importante aún, cumpliremos el sueño conjunto de crear una experiencia de viaje inclusivo para que miles de personas puedan repetirla.